domingo, 12 de febrero de 2017

LAS RAICES SOCIALISTAS DE PUERTO DESEADO

La puesta en marcha de la construcción del gran proyecto ferroviario Puerto Deseado Lago Nahuel Huapi, produjo una gran inmigración de obreros de origen europeo, imbuidos profundamente de principios socialista y anarquista, que lucharían desde un principio por los derechos y reivindicaciones salariales. Estos planteos al no ser escuchados e inclusive reprimidos, trajeron como consecuencia las primeras huelgas en el territorio santacruceño en 1910 con un cese de actividades por más de 40 días en la construcción del ramal. Para fines de mayo de ese año el ingeniero Briano deja la dirección de la obra, siendo reemplazado por el ingeniero Ariodante Giovacchini, quien escuchará atentamente a los obreros, iniciándose así una mejor relación con la patronal. Esos primeros dirigentes socialistas abrieron el surco por una política igualitaria y solidaria en la joven Puerto Deseado.
En 1933, debido al incremento de sus habitantes y según rezaba la ley 1532 de Territorios Nacionales nuestro pueblo estaba en condiciones de tener su primer Consejo Municipal Electivo. Llevándose adelante las elecciones, resultó vencedor el Partido Socialista, dejando en la conducción a vecinos de probada honestidad y capacidad de trabajo, desarrollando una gran actividad en todos los frentes, educacional, salud, edilicio y económico, lo que les valió el reconocimiento de la comunidad siendo reelegidos en reiteradas oportunidades.
Con la primera designación llevaron adelante la inscripción de todos los vecinos mayores de dieciocho años para obtener así el primer padrón con 411 electores. Fundaron un órgano informativo que fue el diario El Pueblo, el cual años después sería conducido por el acreditado vecino Cosmos Pando. Entre las grandes obras llevadas adelante por los socialistas en nuestra localidad, destacándose el Hospital, insistentes pedidos a las autoridades nacionales por una solución definitiva de suministro de agua potable, prosecución del tendido Ferroviario, impulso y fomento de la lectura a través de la biblioteca Florentino Ameghino y un gran espíritu solidario para los más necesitados.
El 13 de enero de 1937, los señores Fernández Fueyo, Francisco Martínez Ramos y Antonio Alegría formalizaron la compraventa de una fracción de terreno. En él, con el aporte de afiliados al Partido Socialista y la colaboración desinteresada de vecinos, comercios y zona de influencia, se fueron levantando las paredes de lo que en un primer momento se denominó “Casa del Pueblo Partido Socialista de Puerto Deseado”. El golpe militar de 1943 dio por clausurada dicha propiedad. Pasaron muchos años antes de que la justicia fallara en forma favorable y restituyera la misma a sus legítimos dueños, honorables vecinos ciudadanos de Puerto Deseado.
Una vez establecida definitivamente la democracia en nuestro país en 1983, se iniciaron las gestiones para que esta casa volviera a tener un fin socio-cultural en beneficio de todo el pueblo de Deseado. El señor Antonio Fernández Fueyo, la señora Higinia de Alegría y las señoras Mariana y Belarmina Martínez, descendientes directos de los primeros fundadores del Partido Socialista, la entregan a la Municipalidad como Patrimonio Histórico Cultural. El 16 de octubre de 1989 se dio lugar al acto de inauguración de la “Casa de la Cultura”, siendo presidido por el intendente Luis Ángel Diez y numeroso público. Para la elección de la denominación de dicha casa, se realizó un concurso, resultando ganador el hombre que propusiera la señora Lucía Distefano. En adelante se llamaría “Chen Kaw” qué significa: casa de la manos. Hoy la Casa de la Cultura depende de la Secretaría de Gobierno Municipal, y es su competencia coordinar y promover las actividades culturales de nuestra localidad.
La actividad cultural a través de todas las intendencias a partir de 1983, fue in crescendo en todas sus ramas, destacándose numerosos vecinos en literatura, teatro, pintura, artesanía en general y todo tipo de actividad que involucra la Cultura. La mayoría de las actividades se llevan adelante en el histórico Cine y Teatro Español, ahora también bajo la órbita Municipal.
“La Casa del Pueblo”, vuelve al pueblo de Puerto Deseado y es deseo que los hijos de nuestros hijos y que los hijos de esos hijos, puedan disfrutar del beneficio que le pueda dar a partir de hoy este Patrimonio Histórico”.

Ricardo Alejandro Vázquez
Nota publicada en EL ORDEN, 2013

Pingüinos de Magallanes y pingüinos de penacho amarillo/ Para conocerlos mejor




Acaba de llegar el pingüino de penacho amarillo a la Isla Pingüino, Parque Nacional interjurisdiccional, ubicada frente a las costas de Puerto Deseado, Santa Cruz, Patagonia Argentina, corredor de la ruta azul. Ahora bien. Cuáles son las diferencias entre uno y otro?. Estas dos especies conviven en la misma isla.
Tomá nota:
El pingüino de Penacho Amarillo, anida en islas rocosas, en general acantilados y cañadones mientras que el de Magallanes anida sobre la costa entre matas.
El de Penacho Amarillo avanza a los saltos, con las dos patas juntas mientras que, el de Magalllanes lo hace dando pasos que lo muestran bamboleante.
La colonia del Pinguino de Penacho Amarillo alcanza los 800 individuos mientras que los de Magallanes alcanza los 15 mil individuos
El de Penacho puede pesar 2 kg y medir hasta 65 centímetros mientras que el de Magallanes puede pesar hasta 5,5 kg y medir 83 centímetros
El pinguino de Penacho Amarillo pone dos huevos; el primero es más chico que el segundo y sólo cría al más grande mientras que el Pinguino de Magallanes tiene dos huevos y el primero en nacer es el que sobrevivirá.
El de Penacho, es nidífugo, es decir, el pichón abandona el nido, están poco tiempo con sus padres mientras que el pichón de magallanes está en el nido hasta que se aceita el plumaje y está listo para sumergirse.

Sonia Renison
www.blogrutaazul.com
Noviembre 2013

DESCUBRIERON SIETE NAUFRAGIOS HISTORICOS EN EL GOLFO SAN JORGE

Un huracán ocurrido en 1846 arrasó 80 kilómetros de costa desde la Bahía Camarones. Uno corresponde al velero más grande y más veloz de su época, y otro, al barco que repatrió los restos de San Martín. Un informe especial del diario La Nación cuenta detalles de una investigación inédita.



Por Nora Bär / LA NACION

En la mañana del 3 de enero de 1846, un fenómeno climático que fuentes de la época describirían como un "huracán" arrasó unos 80 km de la costa patagónica desde la Bahía de Camarones.

Una carta datada el 24 de ese mes, ofrece detalles del desastre naval que provocó y revela que en ese momento debía haber "no menos de 300 barcos de diferentes puertos de Inglaterra, Escocia e Irlanda, así como de Francia y otros puertos extranjeros" que llegaban a la zona en busca de guano y materias primas.

Se sabe que el evento provocó cuantiosas pérdidas materiales y humanas. Tal vez, algunos de los barcos hundidos sean parte del tesoro submarino que ahora, ciento setenta años más tarde, acaba de localizar en la cabecera norte del Golfo San Jorge el equipo de arqueología subacuática del Instituto Nacional de Arqueología y Pensamiento Latinoamericano (Inapl).

"Durante 2015 hicimos dos campañas, en marzo y en noviembre, en el nuevo Parque Interjurisdiccional Marino Costero Patagonia Austral -cuenta Cristian Murray, director, junto con Monica Grosso, de este proyecto de investigación-. Es el primero que abarca una porción de mar, una franja de un kilómetro o un kilómetro y medio de costa, y una serie de islas."

Los resultados fueron excelentes: los científicos detectaron siete lugares de naufragio, tanto bajo el agua como en el espacio intermareal. "Encontramos restos de veleros de diferente tamaño -agrega Murray-, algunos medianos y otros muy grandes, como una fragata de bandera chilena pero de construcción alemana, de cinco palos y 110 metros de eslora que se hundió en 1925. Ese barco, el Potosí, en su momento fue el velero más grande del mundo. El constructor confiaba en la vela aunque ya se contaba con motores a vapor. Y lograba velocidades muy grandes: ostentó el récord del cruce del Atlántico a vela en dos oportunidades."

El Potosí llevaba nitrato del norte de Chile, que se utilizaba como fertilizante y para fabricar pólvora, y traía de vuelta carbón. En una de las travesías se prendió fuego. Lo localizaron a 18 metros de profundidad en un lugar bastante alejado, una hora mar adentro. "Había sido avistado ya hace treinta años por un buzo muy amigo nues-tro, que fue nuestro instructor, "Pancho" Requelme", recuerda Murray.

Murray integra el equipo de arqueología subacuática desde 1995, después de su paso por la Facultad de arquitectura, donde un profesor lo entusiasmó con la historia marítima.

Intenso tránsito comercial

Junto con Mónica Grosso, que había hecho sus primeras incursiones en el buceo cuando supo de las investigacio-nes en naufragios y se incorporó, siendo todavía estudiante, en el grupo que dirige Dolores Elkin para hacer su doctorado sobre la corbeta Swift, otro hallazgo del equipo, obtuvieron financimiento de la Unesco para explorar la zona que en el siglo XIX tenía un intenso tránsito marítimo comercial.

"Hubo más de 300 años de navegación en la zona", destaca Soledad Carcotche, arqueóloga de la oficina regional Patagonia de Parques Nacionales que asesora el programa de patrimonio cultural, que trabajó con el grupo para hacer la "línea de base" que permite gestionar de manera adecuada el área. Parques Nacionales los apoyó con embarcaciones, traslados con vehículos y asistencia permanente de los guardaparques, sin cuyo sostén logístico hubiese sido imposible llevar adelante el proyecto.

"Las rutas de navegación pasaban cerca de la cabecera norte del golfo y seguían hacia Cabo Blanco (el extremo sur) -explica Murray-. El área atrajo a muchos navegantes que buscaban fauna para explotar, como los lobos marinos (sobre todo los «de dos pelos»), de los que usaban el cuero y la grasa. Otras dos especies tenían un particu-lar interés económico: los pingüinos, que hervían para extraer el aceite para iluminación, y las ballenas, cuya caza fue una industria que movía millones de dólares cuando sus «barbas» se usaban para corsetería, a la manera del plástico actual. El guano de los cormoranes, que se acumulaba en gruesas capas sobre las rocas, se recolectaba y se utilizaba como fertilizante."

Antes de la fundación de Buenos Aires

La historia de esos días en que la Patagonia era patrimonio de los indígenas y prácticamente carecía de poblaciones está muy poco explorada. "Alrededor de 1850, ingleses y franceses llegaron a instalarse en las islas, a construir casas y barracas -detalla Murray-. Era un territorio con muy poca presencia del Estado Nacional."

Por ejemplo, en 1535, un año antes de que Pedro de Mendoza intentara la primera fundación de Buenos Aires, llega Simón de Alcazaba fundó allí una provincia en nombre del rey de España y un pequeño poblado que bautizó "Nueva León" en lo que hoy se llama Caleta Hornos. Después de algunos meses, amotinados de su propio bando lo matan y se vuelven a España.

Guiados por datos dispersos y testimonio de habitantes de la zona, los científicos decidieron explorar siguiendo las directivas de la convención de la Unesco de 2010, que protege los restos culturales sumergidos temporaria o permanentemente en el agua durante más de 100 años.

"Nos propusimos hacer una primera etapa de prospección e identificar sitios de interés -agrega Murray-. Los seleccionamos a lo largo de 180 km de costa a partir de información histórica de los lugares donde se había desarrollado mayor actividad o hundimientos, aunque los registros son bastante pocos detallados."

Así, en zambullidas de unos cincuenta minutos por vez, los arqueólogos también encontraron el Villarino, un barco a vapor y a vela. Como dato curioso, el Villarino es el que repatrió los restos de San Martín en su viaje inaugural, pero también hizo más de cien viajes a la Patagonia. Era el transporte de la Armada, llevaba víveres y traía fardos de lana.

Otros de los restos corresponden a barcos de madera todavía no identificados y a cuatro botes.

"Muchos de estos restos se sabía que existían, pero en forma aislada -destaca Grosso-. Nuestro trabajo es darles sentido, armar el rompecabezas, conocer qué pasaba en la zona, entender qué estaban haciendo los barcos ahí, recostruir la historia de estos pequeños pueblos."

En las islas encontraron construcciones de piedra asociados con la ocupación de franceses e ingleses: diques para juntar agua de lluvia, barracas, y también vajilla y bastante material de cerámica y vidrio.

Aunque están en la etapa del primer procesamiento de los datos, los investigadores quieren seguir trabajando en los naufragios.

"Nuestra idea es que no sea sólo un aporte histórico -concluye Grosso-, sino que también nos sirva para pensar qué hemos hecho con el mar, con sus recursos. Recomponer una dimensión de la historia diaria de esta zona. "

MEMORIAS DE UN MEDICO DE PUEBLO/ El Aviso Sobral en Puerto Deseado

1982. En esta ocasión la amenaza no finalizó con los aprontes, sino que se concretó. El 2 de abril el país se despertó con la noticia de que el gobierno militar había resuelto ocupar las islas Malvinas. No corresponde a estas crónicas relatar los grandes episodios de ese conflicto, pero sí recordar una mínima participación que le cupo al hospital: el buque aviso Sobral era un pequeño barco de la Armada Argentina que navegaba por la zona de exclusión. Según se comentó en su momento, el Sobral fue sobrevolado por un helicóptero inglés que el buque atacó. Como respuesta las fuerzas enemigas enviaron un avión que bombardeó el barco, que se incendió y fue dejado como hundido. En el continente también lo dimos por perdido.

    Después de un par de días, en una tarde en que ya se había puesto el sol, me llamaron desde la Subprefectura local para informarme que habían recibido una señal, muy débil pero que no dejaba lugar a dudas,  que indicaba que el aviso Sobral permanecía a flote. La Subprefectura aprontó todo lo necesario para el rescate marítimo, debido a que el buque no podía orientarse en razón de haber quedado destruídos sus instrumentos de navegación. En lo que a nosotros se refiere, recibí instrucciones para que estuviéramos con todo lo necesario preparado para la asistencia de los tripulantes que pudieran llegar heridos. Convoqué al hospital a todo el personal necesario y que en ese momento no se encontraba de servicio y se efectuaron todos los preparativos necesarios para la asistencia.

    Por fin la nave llegó al puerto. La imagen de la destrucción era evidente. Aparte de las bajas, traía dos tripulantes con lesiones físicas. Nada podíamos hacer para aliviar las lesiones psíquicas. Las ambulancias estaban esperando en el muelle y los heridos fueron trasladados al hospital. Junto con el Dr. Capllonch los examinamos y comprobamos que uno de ellos tenía una fractura completa de antebrazo y el otro una esquirla incrustada en región glútea. La experiencia de Capllonch en traumatología hizo que él se ocupara de la fractura y a mi me correspondió la extracción de la esquirla, tarea por lo demás bastante sencilla. Se procedió a la internación de ellos hasta que la Armada resolvió sus traslados a Puerto Belgrano. Posteriormente pudimos enterarnos que su evolución fue favorable.

Dr. Raúl E. Cevasco

sábado, 24 de diciembre de 2016

1911/ EMPLEADOS DEL FERROCARRIL EN UNA EXCURSION

Fotos de la colección del ingeniero Ariodante Giovacchini, sucesor del ingeniero Juan A. Briano en la construcción de la línea ferroviaria con cabecera en Puerto Deseado y que debía llegar hasta el lago Nahuel Huapi.

viernes, 23 de diciembre de 2016

ESTUDIANTE NORTEAMERICANO VISITO PUERTO DESEADO/ 1975


NICOLAS ESPOSITO, ESCRITOR Y AVENTURERO/ SU PASO POR PUERTO DESEADO

Desde hace un par de meses Nicolás Espósito Chedel, de treinta y siete años, autodefinido como "escritor y aventurero" ha emprendido una travesía a pie por la costa patagónica, con el objetivo de unir -en un recorrido sin límite de tiempo- la localidad de Carmen de Patagones con la ciudad de Ushuaia.
Se propone recorrer caminos no pavimentados, rutas poco frecuentadas y, mientras va elaborando su novela "El último Patagón", toma imágenes de la fauna, la flora y las costumbres de cada lugar.

    "Soy oriundo de Buenos Aires. Estuve viviendo fuera de Argentina durante catorce años y he regresado hace ocho meses aproximadamente", relató,
acotando que "me di cuenta ahora al volver que hay para descubrir bastante. De hecho creo que no he leído o si alguien ha caminado todo lo que caminé no lo documentó porque antes de largar este viaje estuve ocho meses averiguando en bibliotecas, en Internet mas o menos para que me dirigieran y ahí me di cuenta que se puede ser pionero aún hoy".
    Cuenta Espósito Chedel que su espíritu de aventura nació alrededor de sus doce años. "Iba leyendo historias de todos los pioneros que fueron visitando Argentina. Desde Darwin a nuestro Perito Moreno, por ejemplo, y siempre creí que jamás podría ser pionero porque había nacido en otra época" dice.
   
    Novela
    Con respecto a su próximo libro, dice que "esta novela está basada en buscar los rastros de los tehuelches partiendo desde el mito que nos trajo Magallanes hasta nuestros días y a partir de ahí es aventurarme, ver qué encuentro, sobre todo caminando para encontrarme con las personas que no ven a nadie en casi todo un año, los peones de las estancias por ejemplo, o los que están viviendo o han nacido en medio de la Patagonia de la costa y a partir de ahí me voy aventurando también en escribir esta novela". "Es ficción pero también tiene trazos de bitácora de viaje", indica.
    "A esta novela la tengo pensada hace aproximadamente quince años porque la Patagonia siempre me llamó y sabía que en algún momento su voz me iba a decir eso, “ahora es el instante”; es un hibrido, de ficción y de bitácora de viaje como había dicho, va a haber mucha leyenda, muchos mitos de los tehuelches, mitos que no conocía y a medida que pasa el tiempo estoy descubriendo cosas nuevas", sigue detallando.
   
    Por la costa
    Al mencionar sus experiencias en las extensas caminatas que va desarrollando de punto a punto, admite que "hay muchas personas que ni siquiera tienen acceso a radios, periódicos y solamente entre sesenta kilómetros hay dos historias totalmente diferentes o conocimientos opuestos sobre lo que la Patagonia es, sus orígenes y todo entonces voy tratando de plasmar todo este viaje para que todos comprendamos desde afuera que es la Patagonia para nosotros, para los que la han visitado en toda la historia y para los oriundos".
    El intrépido caminante señala que ha recorrido "por ahora casi toda la costa de Rio Negro: me queda un diez por ciento de Chubut y a partir de que llegue aquí a Santa Cruz voy a tener que cambiar el método de viaje porque tengo que hacer un recorrido máximo de ochenta kilómetros al día por el tema de cargar agua". "Estamos en una zona muy seca. Ustedes hablan de los problemas del agua dentro de un pueblo. Imagínense en el medio de la nada donde el arbusto más alto me llega a las rodillas", observa.
   
    Volver por la Cordillera   
    Aclara, más adelante que el itinerario lo hace totalmente solo, "caminando y por las huellas cercanas al mar, nunca por rutas asfaltadas". "Quería ir justamente por caminos donde no va nadie y encontrarme con el mar siempre. Yo creo que el mar es lo que nos hace ver a nosotros, lo que nos hace pensar qué hay más allá del horizonte y entonces podría a partir de ese momento entender mas a la Patagonia que tengo de este lado y por sobre todo por que son los únicos caminos que casi no se transitan", reflexiona. "He visto a veces un coche por semanas y eso es con suerte. Además voy por esta zona porque como había dicho al principio siempre quise ser un pionero y aparentemente nadie ha dejado documentado de recorrerla toda en su totalidad. También tengo pensado hacer una vez que llegue a Ushuaia, volver pero por la Cordillera también tratando de meterme en caminos internos y no por la ruta 40", anticipa.
   
    Hospitalidad patagónica
    Sobre su metodología de trabajo y de entrevistas, plantea: "Voy abierto a lo que pase. Lo que me he encontrado, aunque ya me habían hablado sobre la hospitalidad patagónica, que es superior a lo que me habían dicho. Muchas veces yo estaba cuatro días caminando, ya sin agua, cansado, con llagas en los pies y me han abierto las puertas como si fuera el hijo pródigo y no me dejaban salir hasta que me vieran caminando correctamente". "Eso es algo que voy a rescatar en esta novela y que cuanto mas aislado del ser humano que se creía todo lo contrario en realidad es mas hospitalario y cuanto mas cosmopolita es el ser humano es que esta mas alejado del de al lado por mas que nos estemos rozando y eso también es algo que he aprendido en este solitario viaje", concluye el escritor.


   
Semanario EL ORDEN, noviembre 2012

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