lunes, 9 de septiembre de 2013

Un texto de José Koltun en homenaje a Mario Brozoski

COMPARTIENDO CAMINOS Y  CANSANCIOS


¡ Hola! ¡ Hola, Mario, querido hermano!
  Quería compartirte un pedacito nomás de un periódico:” . . . en horas de la tarde del pasado martes 18 de noviembre toda la ciudad de Puerto Deseado se conmocionó por la trágica desaparición del joven buzo Mario Oscar Brozoski. La helice del barco ...”
¡ bah! ¿ Para que seguir contandote cosas que muy bien sabés?
Nos dejaste mal, hermano,¡ fue todo tan rápido! Y esta comunidad ¡ te quería tanto!
Esa noche del martes me fui a dormir con mucha tristeza e impotencia.
Y se me dio por fantasear.
Fantaseaba que era yo quien estaba trabajando en el casco del barco.
Y me imaginé que estaba realizando el trabajo, cerquita de la hélice. Y la marea, bajante, me arrastraba un poco. De repente me sentí como “chupado”…
Tuve una breve sensación de miedo. Solo sentí un fuerte golpe. Nada más.
Y ya me ví del otro lado de la hélice.
Y lo primero que noté fue un cuerpo de carne y hueso desecho. Curiosamente noté que era mi cuerpo.
Mirando ese cuerpo ya subí a la superficie. Y desde allí ví las primeras corridas. Y la angustia de los primeros.
Enseguidita ví y oí como la noticia corría de boca en boca.
De a ratos  volvía a mirar el barco, con su hélice y rastros de los que había sido mi cuerpo de carne y hueso. De a ratos veía llegar la gente y que lloraba.
En ese momento comprendí como mis primeros meses de vida habían sido dentro de mamá . Y que llegó el día en que tuve que dejar el útero y placenta para poder disfrutar de una vida más perfecta y libre.
Y ahora fue necesario dejar un cuerpo de carne y hueso para pasar a otro estado más pleno de mi misma vida.
Bueno, Mario, hermano, esto es lo que estuve fantaseando la noche del martes.
Cuando nos veamos quisiera me compartas si me aproximé a la realidad, ¿si?.- Después volví aca.
Y como estaba acostado en la misma cama que utilizaron mis colegas Aldo Cánepa y Tarcisio Fantín, me quede pensando de cómo pasaría yo. Un tiro? Un cable eléctrico? Una hélice? Un quirófano? ¡ Vaya a saber!
De todos modos en ese momento me nació una profunda paz.
Y un inmenso deseo de amar y entregarme, o sea, de disfrutar muchísimo del tiempo contado en que mi vida está en un cuerpo de carne y hueso, así como esta misma vida antes estuvo contenida por el útero de mamá y alimentado de la placenta.
Mario, mientras nos esperas ¿ tendrás unos mates listos, para recibirnos?
De paso ayudanos a que la copa, la videocassetera, las cortinas del living, el tapizado del auto, la chequera, . . . ( que otras cosas quisieras enumerar?)
De paso ayudanos a que no olvidemos nuestro destino de caminantes pretendiendo instalarnos a la orilla del camino.
Mario, querido hermano:
Ya dejo de escribirte palabras, me cruzo hasta la ría para seguir charlando con vos y con nuestro Dios Papá que nos invitó a su fiesta.
Otro abrazo. Tu hermano de un tramito de camino. Jose.

Pbro. Jose Koltun
Párroco

Semanario EL ORDEN

1 comentario:

oscar gregorio albaya dijo...

hola,vivo en mar del plata,en el año 1980 hice el curso de buceo en el case,tuve como compañero a mario,hoy 2014,en un programa en tv,vi el museo y como que me agarraron ganas de ir a esa ciudad que no conozco,tratare en lo posible de que se concrete. oscaralbaya@hotmail.com

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